Un cuerpo con dos pandemias: otro 1 de diciembre entre silencios y derechos pendientes

Arból con las hojas formadas con cintas rojas, por el Día de Acción en Respuesta al VIH.

Hoy es 1 de diciembre, Día Internacional de Acción en Respuesta al VIH. Otra vez se visibiliza una realidad que los restantes 364 días permanece silenciada. Oportunidad para hablar de cuerpos y realidades, de voces acalladas, de vivencias ocultas. Otra vez, vemos que eso no pasa. Que se habla de números, de la cantidad de nuevas transmisiones, de los métodos de prevención, del uso del preservativo, de la cantidad de muertes.

Nuestros nombres, nuestros cuerpos con VIH, nuestras realidades siguen siendo invisibilizadas. Otra vez un médico o algún funcionario habla sobre nosotrxs sin nosotrxs. Otra vez un medio hegemónico hablando sobre “enfermos de sida” y la pandemia sin vacuna, sin cura. La responsabilidad de cuidarse sigue siendo, para algunxs, individual: usá preservativo, cuidate, mejor saber. ¿Y la Educación Sexual Integral? ¿Y visibilizar que hay personas que vivimos con VIH y no transmitimos el virus por vía sexual porque Indetectable=Intransmisible? ¿Y los derechos que siguen siendo vulnerados para quienes vivimos con este virus? Otra vez ausentes en este amplio territorio de “lo público”.

Las historias se repiten, las experiencias de cada persona que vive con VIH es única, pero el rechazo, el estigma, empieza a naturalizarse ante el silencio de la hegemonía dominante. La vulneración de derechos se vuelve moneda corriente: “¿Viste que a Gastón, el odontólogo le dijo que no podía atenderlo porque tiene VIH?”; “Hola, soy Matías. Otra vez me dieron 10 pastillas y me dijeron que vuelva en una semana porque hay faltantes”; “Che, soy Nico. Fui a buscar hacerme los controles de CD4 y Carga Viral pero me dijeron que hay faltantes de reactivos, que tengo que esperar. Hace más de un año no sé cómo estoy”.

En un contexto atravesado por la pandemia del covid-19, la atención sanitaria hacia las personas con VIH o cualquier otra patología quedó en un segundo o tercer plano. Nuestros derechos se vieron limitados, negados y también invisibilizados. Una recomendación internacional de dar medicación por 3 meses para evitar ir a hospitales solo se cumplió en el 3% de los casos. Los controles periódicos para saber cómo está nuestro cuerpo y si mantenemos controlado al virus (reactivos de CD4 y carga viral) vienen con numerosos problemas de faltantes desde hace más de un año, salvo algunas excepciones.

Otra vez, nuestras voces acalladas reclaman visibilidad. Visibilizarlo no es como lo hace la normativa actual y los discursos hegemónicos reduciendo al VIH solamente a una cuestión biomédica, donde todo se resuelve tomando algunas pocas pastillas por día, todos los días. Una y otra vez repetimos que no es solo eso, que hay mucho más que atraviesa a nuestras corporalidades con VIH. Que hay que entender a la salud desde una perspectiva integral. Que hay estigma y discriminación social aún muy presente. Que hay invisibilización, desconocimiento, desinformación. Que hay ausencia de políticas públicas sobre nosostrxs.

Cuando hablamos de estigma y discriminación hablamos de Jorge, quien fue a laboratorio Tiano a hacerse los preocupacionales para entrar en un call center y vio que podían pedirle VIH pese a ser ilegal por una resolución del 2015 del Ministerio de Trabajo1. Hablamos de J. a quien en el 2015 lo despidieron de Casa Vecchia por vivir con este virus2, realidad que atraviesan muchas personas seropositivas.

También hablamos de las experiencias de miles de personas que no podemos vivir nuestras sexualidades libremente cuando, al momento de comunicar nuestros diagnósticos a otra persona, ante un vínculo sexual o sexo-afectivo, nos encontramos con miedos, con prejuicios, con rechazos producto de la desinformación. “Una noche, estaba en un boliche y conocí a un chabón re lindo. Me re gustó y nos besamos mucho. Al rato, no sé por qué, me surgió contarle de mi diagnóstico. Cuando se lo dije se quedó mirando y me dijo algo así como ´tengo que ir al baño´. Desapareció por casi una hora. Al rato vuelve y me pide disculpas señalando que no sabía nada del virus ni cómo reaccionar. Todo bien le contesté. No lo volví a ver”, recordó un joven en un grupo de Facebook.

Pero también nos pasa cuando escuchamos decir a doña Rosa: “viste ese chico que va ahí caminando. Sí, él. Dicen que tiene sida, pobrecito”. No señora, vivo con VIH, no tengo sida. No señora, no puede visibilizar mi diagnóstico sin mi consentimiento: la confidencialidad también es nuestro derecho.

Algo que el dueño de la gomería de Capitán Sarmiento, donde trabaja Santiago, reniega y promueve este mismo tipo de prácticas. “Empieza repitiendo cliente tras cliente. Ojo que este tiene sida. Fijate que este tiene sida. Conversaciones como … trabaja.. le agarro la mano. Si viste… viste q es puto, así dicen… si y parece que tiene sida. Vos fijate yo te digo para que vos o alguno se quiera meter con este”, compartió este joven en Facebook3.

En mi casa, donde vivía con mi familia me pedían que lave toda mi ropa y las cosas que utilizaba por separado por miedo al contagio4 y me pidieron que no le cuenta a nadie más de la familia porque tenían la idea que mis primos ya no querrían llevar a sus hijos a la casa por cuestión de seguridad”, comentó una joven de la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos. Otro par comenta: “Hay un psicólogo de unos 35 años de Mendoza que le dijo a un paciente suyo que si empezaba a ir al gym “debía“ informarle al entrenador o dueños que él tiene VIH, por las dudas de que si agarraba una mancuerna o algún aparato con la mano lastimada podía “contagiar” a alguien”.

La violencia obstétrica y ginecológica hacia mujeres y personas gestantes con VIH, la invisibilización y el desconocimiento que existe hacia quienes nacieron con el virus y atraviesan todos los niveles educativos, como muchas combinaciones distintas de medicamentos. Las voces acalladas de trabajadorxs sexuales y personas en contextos de encierro con VIH. La vulnerabilidad económica con la precarización y desocupación a la que nos condena el virus con un 70% de la población seropositiva que se atiende en el sistema público y solo un 30% accede a una obra social o a una prepaga. Datos y realidades tan presentes pero a la vez silenciadas que se encuentran con un Estado ausente, sin políticas públicas en el tema.

No por nada seguimos reclamando el tratamiento y aprobación de una nueva ley nacional de respuesta integral al VIH, las Hepatitis Virales, la Tuberculosis y las ITS que se presentó por tercera vez en el Congreso5. 23.798 es el número de la ley actual de sida a más de tres décadas de su sanción. Normativa de avanzada para la época pero hoy completamente desactualizada con una perspectiva biomédica y sin una mirada integral de la salud atendiendo a los aspectos laborales, económicos, sociales y políticos mencionados.

Es urgente la aprobación de este proyecto, es urgente una nueva ley que garantice nuestros derechos como derechos humanos, que se contemplen las distintas realidades de las diferentes poblaciones, que existan campañas, concientización y sensibilización pero no con enfoque en prevención de nuevas transmisiones sino también visibilizando nuestros derechos y realidades. No hay más tiempo.

Pero también insistimos en campañas de los distintos gobiernos que visibilicen que Indetectable=Intransmisible6 pero también decimos e insistimos en que queremos la cura. Tanto la cura médica al VIH como la cura social al estigma y la discriminación social hacia quienes seguimos siendo segregadxs, violentadxs e invisibilizadxs por el simple hecho de vivir con este Virus de Inmunodeficiencia Humana.

Gonzalo Valverde.

Estudiante de Comunicación Social (FCC-UNC). Integrante de la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos. 

  1. En Córdoba siguen haciendo test de VIH en los preocupaciones. La Izquierda diario. 30 de agosto del 2020. Recuperado de web: https://www.laizquierdadiario.com/En-Cordoba-se-siguen-haciendo-test-de-VIH-en-los-preocupacionales
  2. Denuncian despido discriminatorio a una persona con VIH. La Izquierda diario. 4 de septiembre del 2015. Recuperado de web: https://www.laizquierdadiario.com/Denuncian-despido-discriminatorio-a-una-persona-con-VIH
  3. Declaración de Santiago García en Facebook. Recuperado de web: https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=3630263153697892&id=100001427304665
  4. Contagio. Se utiliza esta palabra para respetar la escritura o ver el estigma presente, pero cabe señalar que en el caso del VIH el término correcto es «transmisión». Esta puede darse por tres vías: sanguínea, sexual o vertical (de persona gestante a hijx). 
  5. Proyecto 5040-D-2020: Ley Nacional de Respuesta Integral al VIH, las Hepatitis Virales, la Tuberculosis e Infecciones de Tranmisión Sexual (ITS). Elaborado por el Frente Nacional por la Salud de las Personas con VIH, en articulación con más de 30 organizaciones de todo el país. Recuperado de web: https://www4.hcdn.gob.ar/dependencias/dsecretaria/Periodo2020/PDF2020/TP2020/5040-D-2020.pdf
  6. I=I de Ushuaia a la Quiaca. Recuperado de web: https://indetectable.info/
 
 
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