Programa Salud Integral: trabajando en comunidad por la salud

Virginia Miranda es Licenciada en Nutrición, egresada de la Universidad Nacional de Córdoba, y actualmente es una de las tutoras del “Programa Salud Integral”, proyecto de extensión de la Universidad Nacional de Córdoba. A su vez, este abarca otros dos proyectos: “Escuelas Públicas Saludables”y “Huertas Agroecológicas y Vínculos Saludables”. 

  El “Programa Salud Integral” se desarrolla en el Barrio Remedios de Escalada de la ciudad de Córdoba, y el equipo de trabajo está conformado por estudiantes de diferentes carreras, egresados/as y profesionales. Virginia comenta sobre el programa y cómo lo llevan adelante a pesar de la situación de pandemia, un desafío que amplía la visión en cuanto a comunicación y extensión universitaria. 

¿Cuál es el concepto de Salud Integral que tienen, y cómo trasladan ese concepto de Salud Integral a la niñez?

Respecto al concepto de salud integral nosotros vamos un poco más allá porque además de lo biológico también tenemos en cuenta muchísimo los aspectos sociales y psicológicos que vive esta comunidad. Pensamos que la salud integral es un derecho humano, que a la vez eso abarca muchísimo, entonces dentro de la salud integral estamos abordando varias temáticas. Por ejemplo actualmente estamos haciendo fuerte hincapié en lo que son las huertas agroecológicas, entendiéndose como un medio autosustentable, de autoproducción para, por un lado, evitar contaminar el medio ambiente, y a la vez que las personas puedan adquirir sus propios alimentos de una manera segura, que no contaminen, que sean frescos, que estén libres de contaminantes. Eso fue lo que más nos movilizó este año, bueno pensando en el contexto de pandemia también, estuvimos haciendo algunas publicaciones en Facebook, que es una red social del barrio, trabajando distintas temáticas que habían surgido en el diagnóstico que eran importantes para la comunidad. Por ejemplo, medidas de higiene para prevención del COVID, las emociones – cómo se sienten las personas en el contexto de encierro -, también trabajamos directamente con lo que tiene que ver con huerta, las semillas, cómo empezar con este proceso en el interior de sus hogares.

¿Cómo se han adaptado en el marco de la pandemia, y por ende cómo han llegado a la niñez y comunidad, con qué nuevos objetivos? 

Sí, este año nos tuvimos que readaptar, sobre todo pensando en que nuestra población objetivo eran niños y niñas. Se vio muy complicado el trabajo con ellos porque se hacía en el ámbito escolar, en las escuelas del barrio, y este año lo tuvimos que adaptar para seguir trabajando en la misma comunidad, empezamos a trabajar más que nada con adultos de los comedores que trabajan en el barrio, y también con la Red Comunitaria. 

Como la población objetivo cambió un poco, tuvimos que adaptar eso, sobre todo empezar a comunicarnos de otra forma para entablar relaciones con ellos, porque la verdad es que en muchos casos no nos conocíamos o solamente nos habíamos visto un par de veces, así que ese fue primero un trabajito de hornear que tuvimos que hacer. 

Recién ahora vamos a comenzar a trabajar con niños, promoviendo lo que son huertas agroecológicas en hogares, en sus casas, en este contexto de pandemia. La idea es que los niños y niñas sean los promotores de este proyecto en sus casas, por eso nos parece re importante actualmente seguir trabajando con ellos, a pesar de que este año no fue fácil ese trabajito. 

¿Crees que una buena comunicación es fundamental para lograr un gran trabajo en equipo entre el proyecto y la sociedad?

Sí, totalmente, la comunicación es fundamental, y creo que este año nos vemos un poco en desequilibrio en ese sentido, pensado en el trabajo con la comunidad. Las vías de comunicación cambiaron, antes muchas veces podías acercarte al lugar y hablar en persona. Es distinto entablar una conversación en vivo, en directo y que se están viendo y comunicándose también desde lo gestual, no solo a través de las palabras. Este año pasamos a escribirnos, contactarnos por whatsapp o hacer video llamadas con quienes se pudiera, pero a la vez sentimos que muchas de las personas con las que nos queremos comunicar quedaron afuera, por esto de que no nos podernos encontrar por la Pandemia.

Entonces, yo creo que la comunicación ha sido fundamental, y de hecho, mis compañeros de equipo que estuvieron años anteriores, me comentan que este año, gracias, a pesar de todo lo malo digamos, pero gracias a la Pandemia se pudieron abrir otros circuitos de comunicación que años anteriores no era posible ´por falta de tiempo. Ahora pudimos abrir un poco más el juego, no solamente a niños y niñas, que era la comunidad principal con la que trabajamos, sino que este año pudimos abrirnos un poco más a la Red Comunitaria, conocimos algunas ollas populares con las cuales seguimos articulando, y eso estuvo bueno, a pesar de todo.

¿Con qué actores importantes  de la comunidad han trabajado en el proyecto?

Hasta el momento estuvimos integrando la Red Comunitaria que está compuesta por el Centro de Salud N° 15 del barrio, y por Casa Macuca, que es una asociación civil que trabaja también dentro del barrio.

Actualmente estamos trabajando sobre todo con las Trabajadoras Sociales de Casa Macuca, y también con las directivas de Jardín y Escuelas de Naciones Unidas. 

Además, empezamos a entablar diálogo con dos referentes de comedores comunitarios del barrio, que siempre por lo general los comedores están a cargo de mujeres, en este caso son dos mujeres llamadas Julia y Tamara, eso estamos articulando que antes no lo habíamos hecho, y es algo nuevo actualmente.

¿Cómo te sentís siendo parte de este trabajo de extensión junto a compañeros, estudiantes, y vecinos? 

Me siento muy a gusto con el grupo, me gusta mucho trabajar con estudiantes, estoy aprendiendo con mis compañeros también, estoy aprendiendo a trabajar, a hacer  trabajo de extensión, que la verdad, es mi primera experiencia. Si bien participo de otro proyecto de extensión que más bien se enfoca en la vida universitaria, entonces es la primera vez que salgo de ese contexto. Y me siento muy muy bien siendo parte, cada vez creo que estoy un poco más integrada al grupo, y aprendiendo también lo que es el trabajo en equipo en la comunidad.

Foto de semillas acompañado con el texto "semillas" Texto sobre dónde conseguir semillas Texto sobre cómo sembrar semillas Texto sobre por qué es importante producir semillas

Karen F. Romero. Estudiante de Comunicación Social.

Universidad Nacional de Córdoba.

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