Los varones trans tenemos derecho a decidir sobre nuestros cuerpos: a gestar, amamantar y abortar

El derecho a expresar nuestras identidades de género  y poder vivirlas libremente ha sido una lucha histórica de la población trans, travesti y no binaria. Luego de sancionada la Ley de Identidad de Género en el año 2012, muches de nosotres comenzamos a entender que el reconocimiento pleno de nuestros derechos no estaban garantizados y que los siguientes pasos a conquistar  debían asegurar nuestro desarrollo pleno como ciudadanes.

Al igual que toda persona, la población trans, travesti y no binarie comenzó, en este marco de “legalidad”,  a reclamar el acceso al trabajo, la educación y la salud integral. Si bien la Ley 26.743 en su artículo 11  expresa que toda persona de la población trans y travesti tiene el derecho al pleno goce de su salud integral, el posterior desarrollo del citado artículo sólo hace mención a tratamientos hormonales y quirúrgicos con el fin de “adecuar el cuerpo”. Este mensaje complejo, que se interpreta al leer dicho artículo, evidentemente invita a que se nos entienda como personas que habitamos cuerpos inadecuados. 

Afortunadamente esta explicación de las identidades de género no heterocisnormadas ha podido superar esa mirada normalizadora y binaria para permitir que se nos entienda como personas con múltiples formas de vivir la expresión de género y la orientación sexual. Hoy, junto a los movimientos feministas, los varones trans y personas no binaries exigimos ser reconocides como personas con la capacidad de gestar al igual que tienen derecho a ser entendidas las compañeras trans y travestis como madres con la posibilidad de fertilizar un óvulo. 

No se habla de nosotres los varones trans y personas no binaries cuando se desarrollan temas como la lactancia “materna”, la salud perinatal, la violencia obstétrica, los derechos a la planificación familiar, la prevención del embarazo no deseado y el aborto legal seguro y gratuito. 

El Día Mundial de Prevención del Embarazo no Planificado en Adolescentes debe visibilizar las múltiples posibilidades de gestar para así entender las distintas realidades a la hora de implementar una política que tenga como objetivo prevenir el embarazo no deseado. 

Los varones trans tenemos que deambular normalmente por el sistema de salud hasta encontrar une ginecologue que esté preparade en géneros y diversidad para aconsejarnos y atendernos. El Estado no ha implementado efectivamente una formación con “perspectiva de género”, a la cual yo redefiniría  como “perspectiva en derechos humanos” que considere la realidad de varones y mujeres trans. Las adolescencias deben ser respetadas, reconocidas en sus múltiples formas de expresarse y acompañadas para que así puedan vivir su sexualidad  e identidad sanamente.  

Eugenio Talbot Wright

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