25 de abril: Día Mundial de Paludismo

El paludismo es una enfermedad que se transmite al ser humano por la picadura de mosquitos infectados del género Anopheles. Las medidas de prevención son similares a las de otras enfermedades transmitidas por este tipo de vectores. Sin embargo, al año mueren aproximadamente 228 millones de personas en todo el mundo, principalmente en el continente africano. 

Es difícil hablar de paludismo en los tiempos del coronavirus. Más aún, desde la comodidad de un país que se certificó libre de esta enfermedad en 2019. Mientras los días pasan y la actual pandemia se transita en cuarentena, las efemérides del calendario de salud se presentan como pequeñas luminiscencias que nos recuerdan que esta no es la única epidemia que nos habita, sino que coexiste con muchas otras, según el lugar del globo en el que nos paremos. 

La malaria, o paludismo, es una enfermedad causada por parásitos de diferentes especies del género Plasmodium (P. vivax, P. falciparum, P. ovale, P. malariae y P. knowlesi), transmitidos al ser humano por la picadura de mosquitos infectados del género Anopheles (1). Su presencia está sujeta al clima: sobrevive y se reproduce en zonas tropicales y subtropicales.  

Entre los síntomas de esta enfermedad se pueden mencionar fiebre, dolor de cabeza y escalofríos. Estos aparecen de 10 a 15 días después de ocurrida la picadura. Las formas graves de paludismo pueden ocasionar fallas multiorgánicas, sobre todo en niñxs, que son el principal grupo de riesgo. 

Esta enfermedad circula de forma permanente en la mayoría de los países del África subsahariano, con algunas excepciones como Sudáfrica, donde su circulación está sujeta a zonas endémicas. Esto último ocurre en el Sudeste Asiático, Arabia Saudita, Yemen, Omán, y gran parte de América del Sur y Central, sobre todo en los países cercanos a la línea del Ecuador (2)

No hay circulación activa en Europa, el norte de Asia, América del Norte,  y en países del cono sur como Argentina, Uruguay, Paraguay y Chile; aunque sí se registra presencia del mosquito del género Anopheles. En nuestro país está presente en algunos departamentos de Salta, Jujuy y Misiones (3)

Los números del paludismo

El “Informe mundial sobre la malaria 2019”, publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y actualizado al 2018, indica que durante ese año ocurrieron aproximadamente 228 millones de casos de malaria en todo el mundo. 213 millones de estos (93%) se produjeron en el África subsahariano, seguido de la región de Asia Sudoriental (3,4%) y de la región del Meridiano Oriental (2,1%) (4).

En la región de las Américas se registró un incremento de casos, debido al aumento de la transmisión de esta enfermedad en Venezuela, aunque la situación no es igual en todos los países que componen estos continentes. Guatemala y Honduras reportaron una reducción significativa de casos con respecto al 2017. 

Paraguay y Argentina consiguieron la certificación de países libres de malaria, en 2018 y 2019, respectivamente; y El Salvador está cerca de completar 3 años sin circulación autóctona de esta enfermedad. 

Por su parte, Bolivia reportó en 2019 un brote por Plasmodium falciparum en las localidades de Guayaramerín y el Sena (5), producto de un caso importado originario de Brasil. Este último, país que junto con Colombia, Guyana, Nicaragua y Panamá, reportó nuevos casos en sus áreas endémicas. 

En 2018 hubo 405.000 muertes por paludismo en todo el mundo, de las cuales el 94% estuvo concentrada en la región del África subsahariano, y el 67% fueron de niñxs menores de cinco años, quienes, como ya dijimos, integran los grupos de riesgo (junto con lactantes, personas gestantes,  y portadorxs de VIH/sida) (6)

Medidas de prevención

Para personas que viajan a lugares donde el paludismo es endémico, existen tratamientos profilácticos (preexposición), los cuales detienen la infección en su fase hemática y previenen la enfermedad. Además se recomienda el uso de repelente y de ropa que cubra todo el cuerpo, para evitar las picaduras. 

Las principales recomendaciones de la OMS giran en torno al uso de telas mosquiteras rociadas con insecticidas y la fumigación en interiores con insecticidas a nivel residual. También hay tratamientos intermitentes para embarazadas y lactantes que viven en estos lugares. Sin embargo, no todas las personas pueden costear o acceder a estas medidas de prevención.

Y no solo eso. La mayoría de esas personas deben vivir teniendo en cuenta precauciones para evitar otras enfermedades. En muchos de los lugares mencionados, sobre todo en los países africanos, hay escasez de agua o no hay agua potable. El paludismo convive con enfermedades como el cólera, la hepatitis E, y ahora coronavirus, todas prevenibles con el correcto lavado de mano y evitando el hacinamiento. Convive también con dengue, igualmente prevenible con telas mosquiteras. Finalmente, convive con el sarampión, prevenible con vacunas que no llegan a muchos lugares. 

Reflexiones finales

Las medidas de prevención propuestas para el Paludismo en particular, y para el resto de las enfermedades en general, ¿sirven para todas las realidades que coexisten en nuestro mundo? ¿Pueden llevarse a cabo en cualquier ciudad, cultura o economía?

Circula un video de la Organización Mundial de la Salud que muestra cómo construir un grifo tippy en África y lavarse las manos con él, para evitar el contagio de coronavirus (ahora, pero hagamos de cuenta que se lo considera también para evitar muchas otras enfermedades). Se ve muy fácil: un par de palos, cuerdas, un bidón con agua y un jabón. Se acciona pisando el pedal, lo que voltea el bidón y permite la salida de agua. Luego enjabonamos las manos. Enjuagamos y listo. Manos limpias, con agua segura (7)

Y sin desmerecer la iniciativa, es necesario considerar a las familias numerosas que están pensando cómo tomar los mercados para poder vender y asegurarse ingresos, además de evitar que lxs niñxs contraigan enfermedades como el paludismo, y viendo al mismo tiempo un sistema de salud venido a menos en una sociedad (país, continente) exprimida hasta la última gota de jugo. ¿En qué momento hacen el grifo tippy?

Marina Tsernotopulos. Licenciada en Comunicación Social

Universidad Nacional de Córdoba. 

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