Hepatitis: una enfermedad silente

En la provincia de Córdoba, y en todo el país, la mayor cantidad de reportes corresponden a casos de Hepatitis B y C. Según Mariano Hurtado, médico infectólogo y Jefe del Programa de Hepatitis (perteneciente al Programa Provincial de VIH, ITS y hepatitis de Córdoba), para el año 2019 Córdoba contaba con una prevalencia de Hepatitis B del 0,9% y de Hepatitis C del 0,6% cada 100.000 habitantes. “Sin embargo, debido a que muchos casos de hepatitis virales pueden cursar de manera silenciosa durante años, es posible que los casos subdiagnosticados en la población sean relevantes y significativos, de ahí la importancia de la masificación de testeo en la comunidad”, explica el profesional.

El déficit de atención y el debate por la medicalización temprana en niñxs

Entendemos que es positivo preguntarnos más que nunca: ¿qué tipo de atención les estamos dando a nuestrxs hijxs? ¿Qué sistema educativo estamos sosteniendo y alimentando que hace que el paso por sus espacios sea, en muchos casos, un padecimiento? ¿Qué relación existe entre la medicalización temprana y la posterior dependencia de muchxs adultos respecto a medicamentos como ansiolíticos o tranquilizantes? ¿Será este contexto de pandemia y aislamiento el momento para repensar estas situaciones? Quedan expuestos los interrogantes que, una vez más, nos llevan a pensar procesos y conceptos de salud desde una perspectiva integral, de cuidado y respeto de las diferencias y particularidades, en este caso, en la niñez.

Repensar la salud en clave social

En este sentido, y en los tiempos que corren, cobra importancia recordar que si bien el COVID-19 puede ingresar e infectar el organismo de cualquier persona, desde el punto de vista socioeconómico no afecta a todxs por igual. Desde poblaciones que no tienen acceso a servicios básicos (luz, agua, sistema de eliminación de excretas) o que se encuentran expuestas a otras problemáticas (agroquímicos, por ejemplo), hasta el mismo personal de salud (que reclaman por mejores condiciones laborales mientras trabajan previniendo o tratando esta enfermedad), todas las personas, o grupos de personas, se encuentran expuestas al virus de forma diferente. Y, en términos de la medicina social, su atención debe trascender los meros aspectos fisiológicos y anatómicos, considerando también las dimensiones sociales y afectivas que la envuelven.